Cambio climático y energías renovables: una nueva burbuja financiera

Viernes, 4 de diciembre de 2009
Aún no estando de acuerdo con todos los argumentos, pongo este artículo con el permiso del Blog "Sistemas de Trading", porque pone de relieve dos cosas importantes, la simplificación "verde" que los gobiernos usan como mero cosmético, sin que cambie nada sustancialmente, y como en este país somos capaces de hacer insostenible algo que debería valer para todo lo contrario.

Cambio climático y energías renovables: una nueva burbuja financiera

Burbujas especulativas se han producido a lo largo de la historia en multitud de ocasiones. En los últimos 10 años, hemos sufrido el estallido de dos importantes hechos en el mundo financiero y en la economía global: la burbuja de las compañías tecnológicas (año 2000/2001) y la burbuja del sector inmobiliario (año 2007/2008) –fechas aproximadas de estallido según países-.




Definamos burbuja como sobrevaloración de activos (acciones, precios de vivienda, etc.) respecto a los ingresos reales generados (empresas, renta personal, etc.). Así se sobrevaloraron las acciones de las empresas punto.com si consideramos su volumen de ventas y no digamos beneficios. De la misma forma se sobrevaloraron precios de la vivienda en relación a la renta per cápita. ¡Todos decíamos como puede crecer tanto el valor de una casa si con mis ingresos no puede pagarla ni en 50 años! La sicología de los mercados influye siempre decisivamente en estos procesos: el sistema se retroalimenta, la gente compra, el precio sube, los bancos dan dinero, los analistas recomiendan, se vuelve a comprar y así sucesivamente. El papel del sistema financiero privado y público es lógicamente fundamental en todo este proceso como facilitador del dinero. Ya está más que comentado su papel y sus consecuencias –el crédito fácil de alto riesgo, los derivados, la irresponsabilidad de los reguladores-; veremos la huella que deja.



Repasemos algunos hechos de los últimos años sobre la nueva corriente de pensamiento del siglo XXI: el cambio climático y las medidas correctoras de los principales gobiernos de los países ricos.

  • Se bendice por parte del mundo científico la teoría del cambio climático, la influencia del Hombre en el mismo y sus consecuencias para la Humanidad, fundamentado en hechos constatados y en modelos de simulación y predictivos (véase protocolo Kioto, etc.).


  • El juego político entra en juego y la globalización también: el espíritu verde pasa a ser prioritario a la hora de asignar recursos económicos por los gobiernos, en la educación a todos los niveles (colegios, universidades), con los impuestos y gravámenes de casi todas las actividades económicas, en la industria y política energética y en el mensaje de las grandes corporaciones.  


  • Nadie se atreve a cuantificar las verdaderas magnitudes económicas de las medidas anti-cambio climático, porque la supervivencia y el bienestar de las generaciones venideras está en juego, se dice. Todo se justifica a cualquier precio y el largo plazo puede con todo. Se habla de horizontes temporales –a 20/30 años vista- en los que un porcentaje determinado de la producción de energía deberá provenir de energías limpias.


  • Sostenibilidad es la palabra clave de políticos y empresas enfocadas en lo “verde”. El objetivo es desarrollo sostenible como modelo de crecimiento y bienestar pero preservando el medio ambiente y sin impacto en el clima.  


  • Y finalmente las grandes corporaciones y otros lobbies entran en juego para hacerse con los grandes proyectos relacionados con el cambio climático y las energías renovables. La legislación marca el paso y ya tenemos creado un nuevo sector de actividad regulado y subvencionado. Yo lo llamo el “sector cuaternario” siguiendo el orden dado por los economistas a las actividades de una economía.


Veamos ahora qué entramado empresarial-político se está creando. Con un ejemplo elemental y sin entrar en cifras -trabajo pendiente para documentar más este texto- vemos una explicación de la situación.



La iniciativa de plantas fotovoltaicas Ocaña energías renovables SL requiere una inversión de 100 para su proyecto con una vida útil de 25 años (se establece incluso que al final de su vida sigue teniendo un valor residual a efectos de calcular su retorno sobre la inversión –la TIR para los entendidos). El proyecto está sustentado en un real decreto que da seguridad jurídica a la iniciativa en precio (se subvenciona el precio de venta de la electricidad generada con un 500%), en tiempo (carácter no retroactivo) y en una venta asegurada (las distribuidoras están obligadas a comprar la electricidad). Con unos números rápidos (costes de mantenimiento mínimos, casi sin personal, seguros) la rentabilidad del proyecto (TIR) es espectacular con cifras de más del 14% y sin riesgo. Único problema, se requieren una altas inversiones y el periodo de recuperación del capital es de más de 8 años. Se acude a la banca y la solución es inmediata: financiación externa, la máxima posible y la banca acepta sin problemas (como no dado el carácter “público y verde” del proyecto). El apalancamiento es finalmente del 95%, se financia hasta el iva de las inversiones. Es decir nadie pone un duro –excepto los bancos- y ahí están cientos o miles de millones euros de inversión en renovables.



Los accionistas de Ocaña energías renovables SL se ponen en marcha y montan una incubadora de negocio de renovables. Se ponen en contacto con un especialista en levantar capital, montan una presentación brillante en “powerpoint” y muchos pequeños inversores se adhieren con pequeñas participaciones para desarrollar multitud de plantas solares al calor de la legislación vigente. Ya tenemos Ocaña Solar SA con un potencial de inversión de 10.000, matriz de una conglomerado de sociedades y todo ello con financiación bancaria y fondo propios pero de pequeños accionistas terceros que religiosamente han pagado su parte de inversión y la correspondiente comisión de gestión a la incubadora –véase el símil con las inmobiliarios en la venta de pisos-. Por otro lado, dos de los accionistas fundadores deciden dar entrada a un fondo de capital riesgo y dan el “pase” de su vida. En otros casos, fondos de inversión son creados para capitalizar estas iniciativas; unos cuantos miles de pequeños ahorradores han comprado directa o indirectamente estos productos, aconsejados por su asesor, experto sub-director de la banca comercial que tiene como objetivo captar inversión a través de determinados productos estructurados (el mundo financiero protagonista de la situación actual).



Y en paralelo las grandes corporaciones de la industria eléctrica, construcción y otros sectores se ponen en marcha. Pero ellos van a lo grande desde el principio: proyectos de inversión de 100.000 cada uno, se crean directamente sociedades dedicadas IberRenovables SA, la banca entra en juego con grandes proyectos de Corporate Finance, se hacen las correspondientes OPVs –se da por tanto el correspondiente “pase” por los socios fundadores-, los pequeños inversores y fondos compran en bolsa y entramos de nuevo en el puro mundo de los mercados financieros.



Los informes científicos fluyen por doquier para ratificar el gravísimo problema del calentamiento global, los grandes males que nos acechan si no se toman medidas y la bondad de las energías renovables. Hasta a reputados políticos les conceden el premio Nobel por su aportación a la Humanidad con videos y labores de divulgación sobre cambio climático y su impacto.



Se siguen suscribiendo por los gobiernos planes a largo de plazo de reducciones de emisiones y uso de energías limpias hasta cifras casi del 100%, y cada gobierno se “apunta al carro” de esta corriente de una forma o de otra porque no es aceptable políticamente quedarse fuera de esta ola de lo “verde”. Las cifras de inversión/gasto se salen de lo manejable.



Mientras tanto en el mundo siguen muriéndose centenares de personas de hambre, enfermedades y en horribles conflictos bélicos propios de la edad prehistórica (niños, mujeres y pueblos enteros) y casi nadie se pronuncia ni se atreve a actuar con la contundencia del movimiento verde. Una reflexión: el cambio climático ha creado muchos intereses económicos nuevos (y justifica muchos puestos de trabajo a políticos), es decir hay un retorno económico directo; el problema hambre y guerra en países subdesarrollados no genera este retorno.



Pasa el tiempo, el nuevo orden “verde” se retroalimenta con nuevos acuerdos políticos y consecuentemente se desarrollan nuevas regulaciones en los diferentes subsectores de la industria (automoción, construcción, transporte, agricultura, etc.) incrementando los costes y el gasto de gobiernos y empresas. Todos suponemos que por el bien futuro de Humanidad.



Surge asimismo una nueva industria de fabricación de equipos y materiales para las energías renovables (placas solares, generadores, hélices, etc.). El sector “cuaternario” genera empleo y dinamismo económico.



Entre tanto surge algún vaivén en los marcos legales de la energía renovables que cambian la prima –subvención- eléctrica y podría variar la rentabilidad de los proyectos; puede que algún gobierno esté viendo que no le salen los números y es poco popular subir más los impuestos y la tarifa eléctrica al consumidor en los tiempos que corren. Pero las eficiencias existen, y también disminuyen los costes de inversión (más fabricación, más economías de escala, menores costes de producción), mejoran los rendimientos energéticos de las plantas y se alargan las vidas útiles. Resultado: la TIR se mantiene en niveles aceptables y siguen obteniéndose rentabilidades del 12% a 25/30 años.



Sigue por tanto la retro-alimentación del sistema: todo el mundo está confortable con el nuevo sector. Accionistas, científicos, inversores, bancos y gobiernos. El sistema regulado da sus frutos y da la estabilidad necesaria para que se siga invirtiendo; ojo, sin poner un duro porque el malabarismo financiero lo permite. Además se genera empleo y el programa “verde”, presente en todos los compromisos electorales, da votos y está asumido el enfoque político y social sin discusión alguna. Ministerios, funcionarios y organismos internacionales se han creado ex proceso para sustentar lo “verde”.



No sé si es sumable el gasto de todo lo “verde” en toda su extensión. Sin embargo sí que está claro quién gana y quién pierde por ahora. Ganan por un lado muchos políticos –en el poder o no- que justifican su trabajo y como lamentablemente pasa hacen lo que sea por seguir en su silla. Y por otro los grandes lobbies e inversores con capacidad de montar grandes iniciativas, sacarlas a bolsa y lucrarse en el sector más subvencionado del presente y del futuro. Pierden por un lado los consumidores y ciudadanos que dedican sus impuestos directos e indirectos a sufragar este plan “verde”, y por otro lado son auténticos perdedores los olvidados países subdesarrollados que siguen sin ser una prioridad en este orden mundial. Esta la hipocresía de muchos de los gobiernos y políticos actuales: queremos salvar el futuro de la Humanidad y en el presente “aceptamos” el hambre, la pobreza y las guerras como algo intrínseco de cualquier país sin desarrollo. Esto es solidaridad.



Aparte de esta reflexión geopolítica y social del impacto del movimiento “verde” actual, el objeto de mi reflexión en este texto es la nueva burbuja que está creando. Imaginemos si por cualquier razón se desmotase el fundamento de este movimiento verde (por ejemplo se acaba el calentamiento de la tierra porque entramos en un periodo de glaciación, o cualquier otra motivación científico-política) o las principales economías decidiesen simplemente que no se puede seguir dedicando recursos públicos a este sector por razones nada improbables en la actualidad (el endeudamiento público ilimitado no es viable, hay que dar prioridad a otros sectores). Las consecuencias del extraordinario apalancamiento financiero del entramado empresarial podría ser devastador para la economía. Alguien debería escribir más sobre este tema y movilizarse.



Una última petición a nuestros gobernantes y políticos: pongamos una nueva pauta de trabajo más racional, paulatina y equilibrada, escuchando a otras corrientes científicas (la influencia del hombre en el cambio climático no está probada y menos sus consecuencias) y políticas (resolvamos los problemas de hoy en el mundo: hambre, subdesarrollo, educación, etc).



Ignacio Pérez Echagüe

Para otro momento analizaremos que dado el funcionamiento de la Red Eléctrica, por ahora, siempre tendremos que tener centrales eléctricas que no dependan de que haga sol o viento para garantizar el suministro, por tanto, lo más urgente es analizar con especialistas y técnicos la situación energética española y diseñar un PLAN ENERGÉTICO NACIONAL, que establezca que porcentaje de renovables y de centrales tradicionales debe haber para que el sistema sea EFICIENTE.

http://sistemasdetrading.wordpress.com/2009/11/05/cambio-climatico-y-energias-renovables-una-nueva-burbuja-financiera/

Selengkapnya......

A vueltas con la Sostenibilidad

Miércoles 28 de octubre de 2009

El “sistema” en general y el político en particular, es capaz de fagocitar cualquier principio, idea o tesis y utilizarlas de tal manera que quede simplificada a una etiqueta políticamente correcta, pero carente del sentido original. Eso es lo que está pasando con el término “sostenibilidad”.

 El gobierno anuncia que presentará una ley de economía sostenible. Habrá que esperar a tener el anteproyecto para poder tener una opinión fundada sobre la norma, sin embargo será útil decir algo sobre lo que es realmente la “sostenibilidad” para tener un criterio con el que discernir si la norma esta basada en los principios que implica el desarrollo sostenible, o se queda en una mera “macroetiqueta”. 

 La sostenibilidad está de moda y el término con mayor éxito, gracias a su ambigüedad, es el de “desarrollo sostenible”. El término se ha banalizado y ahora mismo la expresión hace “las veces de burladero para escapar a la problemática ecológica y a las connotaciones éticas que conlleva el crecimiento económico” (Naredo, 1996).

 Fue la Comisión Mundial por el Medio Ambiente y el Desarrollo (CMMAD) quien difundió en el concierto mundial el concepto de “Desarrollo Sostenible” en 1986. Este término era mas familiar a los economistas tradicionales, y a su concepto de desarrollo, permanentemente ligado a los principios de crecimiento y acumulación propios de la economía tradicional, que los que se habían usado con anterioridad: “sostenibilidad”, “ecodesarrollo” o “sustentabilidad”. La ambigüedad del término es tal que algunos simplemente lo utilizan como sinónimo de crecimiento (lo que es una contradicción en los términos) y otros entienden el “desarrollo sostenible” como “desarrollo sin crecimiento”. Para que el concepto sea coherente solo hay una manera de entenderlo, que es: “para lograr el desarrollo sostenible es preciso que la capacidad de explotación humana sea igual a la capacidad de sustentación del medio… Para lograrlo la cantidad de habitantes y su capacidad de consumo debe limitarse, la velocidad de explotación del medio debe ser igual a la velocidad de regeneración de los recursos naturales, la cantidad de emisiones debe corresponder a la capacidad de asimilación del medio, etc.” Todo ello sin olvidar la variable social que involucra una posición ética con las generaciones futuras.

 Toda política económica que no contemple estos principios y variables, podrá denominarse de muchas maneras pero nunca “sostenible”. La economía actual esta basada casi exclusivamente en el crecimiento (y en la especulación, pero ese es otro tema), la utilización del concepto sostenible como mera etiqueta es un engaño manifiesto, puro maquillaje y marketing. Para valorar la futura ley de economía sostenible tendremos que estar atentos a ver si realmente incorpora los principios que implica la sostenibilidad, o se queda en palabrería bienintencionada, es decir, puro humo. No perdamos la esperanza, igual nos sorprenden.

Selengkapnya......

Gecobésico Chantaje

Jueves 12 de marzo de 2009 

[Aunque esta entrada toca solo tangencialmente los objetivos de este blog, lo publico, como claro ejemplo del modo de desarrollismo irracional, especulativo y devastador del territorio (si se cede a las pretensiones del Presidente de Gecobesa) que seguimos proponiendo, en vez de perseguir acciones imaginativas, ecológicas y sostenibles].

Ya tenemos aquí la crónica de una muerte anunciada. Las estaciones de esquí solo subsisten o metiendo ingentes sumas de dinero público o financiándose mediante promociones urbanísticas previa especulación con el suelo, que pasa a ser reclasificado una vez que es propiedad de la empresa gestora de la estación y/o asociados, no vaya a llevarse la plusvalía el propietario original. Existe también otra posibilidad que consiste en llevarse la pasta por tres vías, dinero público por un lado, obra social de una caja de ahorros por otro, y urbanismo salvaje como tercer aporte pecuniario, esta vía se llama “Aramón”, por la que apuesta el Secretario General del PSOE de Castilla y León.

Al “megalómano filántropo” que ha pilotado la iniciativa más importante desde hace un SIGLO en Béjar (hay que tener una hipertrofia testicular mayor que el caballo de Espartero para albergar esa concepción de sí mismo), se le ha pinchado la financiación vía ladrillo, con lo cual salió como un rayo a respaldar la ocurrencia del mandatario regional socialista.

Eso si el “egregio benefactor” es sabio en administrar sus intervenciones públicas y en utilizar las circunstancias a su favor para proclamar, el año que más nieve hay en la sierra, que o las administraciones sueltan la gallina o les deja el muerto, después de haber recabado apoyos incondicionales de políticos de uno y otro signo. Las administraciones mientras tanto agarrándose a un clavo ardiendo, en vez de valorar la relación coste – beneficio (sin olvidar los costes medioambientales) de la estación, comparándola con alternativas posibles a las que dedicar el dinero que les exige este “paladín del progreso”. Como, por añadidura, vivimos en una provincia en la que la región no tiene política industrial, el principal objetivo de los que nos gobiernan es vender humo y llenar periódicos y radios con pura filfa.

Con el terreno bien abonado el “insigne bienhechor” ha dado un golpe en la mesa, dando un plazo ridículo con el único objetivo de abandonar “La locomotora de la economía bejarana” la estación pretexto para ganar dinero con “La Condesa” La Condesa, tan noble ella, esta “rehipotecada”, con lo cual el negocio reside en largarse y dejar los terrenos a Caja Duero. El terreno rustico se compró a “X” euros, se cambia la clasificación del suelo, se hipoteca, y me dan “X por 10” euros, no se paga la Hipoteca, me quedo con el dinero y Caja Duero tiene unos bonitos praos, eso si con su muro perimetral que añade un “valor añadido” inconmensurable a la propiedad.
Además como el “gran señor” sabe que en terrenos protegidos las dificultades para la expansión de la estación son grandes, pide que se declare de interés regional, bonita argucia legal que usa la Junta para evitar varapalos jurídicos como el de San Glorio, en el que tuvieron tres sentencias en contra, y evitar también alegaciones de la morralla ecológica y ciudadana. Sentencias que prueban que a pesar de que el señor Montero hable de la compatibilidad de esquí y Parque Natural, no todos los jueces se tragan ese cuento.

La burbuja inmobiliaria ha explotado y ha cercenado las ansias expansionistas del Sr. Montero. Los que dijimos que eso era insostenible desde un principio, fuimos insultados y vilipendiados, pero el tiempo nos ha dado la razón. La única justificación que han explotado hasta la saciedad es el impacto que tal instalación revierte en la economía de la zona, nadie la pone en duda, pero no es tanta como se predica, cuando del Hotel del Presidente de Gecobesa, despiden gente en la mejor temporada que ha tenido la estación, o cuando no tienes ningún problema en encontrar mesa en cualquier restaurante de Béjar el fin de semana que dicen que no se cabe en La Covatilla. La ocupación hotelera no llega al completo ni siquiera en invierno salvo contados fines de semana, pero se publicita todo lo contrario

Condesa y Covatilla tienen una unidad de destino, que solo puede ser salvada metiendo dinero a espuertas.
Los de Caja Duero tienen que aceptar que hicieron un “pan como una hostias” con la operación, y podían expiar sus pecados poniendo La Condesa al servicio de los bejaranos como parque estilo “Valcuevo”.

Por otro lado el dinero que exige “Montero” podía ponerse a disposición de esas pequeñas empresas y de esos autónomos que ofertan el 80% del trabajo de este país, y a los que las Cajas les niegan pequeños créditos, porque tienen que invertirlos, seguramente por presiones políticas de quienes las controlan, en descomunales engaños mantenidos a base de bombardear a la ciudadanía con machacones eslóganes.

La jugada es perfecta, traduciendo las palabras de Montero:, “o empezáis a poner millones, pa que esto furrule (esperando mejores tiempos para la Condesa e incluyendo la deuda con Caja Duero), o me marcho con mis millones”. Eso si los culpables de este fracaso siempre serán otros.

Esperemos a la escenografía que se desplegará en la próxima junta general de accionistas del 27 de marzo.

Selengkapnya......

Pretensiones de este Blog

viernes 27 de febrero de 2009
El objetivo de este blog es humilde, divulgar las tesis de la Economía Ecológica, su historia, su evolución y, sobre todo, desenmascarar las construcciones sociales de pensamiento y "mitos económicos" que impiden que Economía y Política cambien el rumbo para adoptar medidas y políticas que asuman la finitud de nuestro sistema natural como condicionante inexcusable a tener en cuenta.
También haremos referencia a la Economía Ambiental, cuyos análisis, aunque a mi juicio parciales, son un avance por el cual la Economía ha vuelto a mirar a la naturaleza y el deterioro ambiental que la "Producción y el Crecimiento" generan.
No soy Economista, y soy deudor de los autores que han elaborado los documentos que aparecen en los enlaces, y fundamentalmente de cuatro libros:
  1. AZQUETA OYARZUN, D., 2007. Introducción a la economía ambiental. 2ª edn. Madrid etc.: McGraw Hill.
  2. CUERDO MIR, M. and RAMOS GOROSTIZA, J.L., 2000. Economía y Naturaleza: una historia de las ideas. Madrid: Síntesis.
  3. NAREDO, J.M., 2007; 2006. Raíces económicas del deterioro ecológico y social :más allá de los dogmas. 1a. , 1a. reimp edn. Madrid: Siglo XXI.
  4. COMMON, M. and STAGL, S., 2008. Introduccion a la economia ecológica. Barcelona: Reverté.

Albergo pocas esperanzas de que el Sistema Económico actual, sea permeable a las evidencias que los economistas ecológicos estan poniendo sobre el tapete. Ya en los años 70 un eminente economista (GEORGESCU-ROEGEN, N., La ley de la entropía y el proceso económico) fue sistemáticamente ignorado por sus colegas por abandonar la ortodoxia económica. Y es que el pensamiento (único) económico parece más un conjunto de dogmas a la que la realidad debe amoldarse, que una Ciencia que intente explicar esa realidad mediante el método científico. Todo ello envuelto en una jerigonza ininteligible, como hace años puso en evidencia Paul Ormerod, en su libro Por una nueva economía : las falacias de las ciencias económicas.

Con que a alguién le de por pensar sobre estos temas, me daría por satisfecho.

Selengkapnya......

Ecologismo: razón, ética y legalidad

jueves 19 de febrero de 2009
A pesar de lo mucho que se ha avanzado en la conciencia ecológica en España, seguimos estando a la cola de Europa, no en declaraciones, pero si en hechos. La preocupación de este país por los problemas ambientales es pequeña. El gran impulso legislativo que ha supuesto la entrada de España en la Comunidad Europea, se ha adoptado a regañadientes y todavía existen voces, que ignorando las competencias europeas, critican esta "ingerencia".

Las críticas que reciben los ecologistas son, la mayoría de las veces, sesgadas, malintencionadas e infundadas, cuando los presupuestos y principios en los que se basan sus análisis son profundamente racionales.

El pensamiento ecologista respecto a la interacción existente entre el sistema económico y el sistema natural afirma que las actividades humanas se desenvuelven en un medio físico que condiciona, de manera decisiva, sus posibilidades presentes y futuras de desarrollo. Esta perogrullada que tuvieron en cuenta los primeros economistas del siglo XVIII, ha sido paulatinamente abandonada por la teoría económica clásica, separando ya por completo el razonamiento económico del mundo físico, para limitar su campo de aplicación al universo lógicamente autosuficiente de los valores monetarios.

Tomar en serio esa perogrullada debería acarrear cambios en el sistema económico, político y social, porque el olvido de la interdependencia del sistema humano y el sistema natural ha tenido como consecuencia que la civilización industrial ha entrado en una fase de translimitación, en la que los límites naturales del crecimiento han sido ya traspasados y la capacidad del planeta para suministrar servicios esta decreciendo. Esta preocupación ecologista se traduce en una posición éticamente comprometida con la tierra y con la humanidad presente y futura.

El pensamiento ecologista ha reflexionado sobre el problema de las relaciones que la especie humana quiere establecer con el resto de la biosfera y, para que esta relación sea éticamente aceptable, el hombre debe aceptar que el conocimiento cada vez mayor de la complejidad de las relaciones en las que se encuentra inmerso con el resto de las especies de la biosfera, obliga al hombre a concluir que el mundo de los deberes del ser humano para con el ser humano, implica deberes y obligaciones para con la naturaleza, en cuanto hábitat donde se alcanza su felicidad.

Pero la ética ecologista no se queda ahí, tiene un compromiso con la equidad entre los hombres en una doble vertiente:
- La Equidad intrageneracional, basada en el reconocimiento de que un recurso natural determinado es patrimonio común y, por lo tanto, todas las personas tienen el mismo derecho a utilizarlo (cuestión no exenta de complicaciones, ya que hay que tratar de compatibilizar, por ejemplo, los derechos privados del titular de una finca que alberga un bosque, con el derecho de todos a las funciones ecológicas que el bosque realiza).
- La Equidad intergeneracional, que parte del supuesto de que los miembros de generaciones futuras tienen exactamente los mismos derechos sobre la biosfera que la generación presente.

Pero la consecución de estos derechos, presentes y futuros, requiere de una acción en su defensa. El derecho constitucional que todos tenemos a un medio ambiente adecuado, se concreta en las figuras de protección que amparan a nuestros hábitats y ecosistemas. Y es aquí donde la acción ecologista recoge, muchas veces, el testigo que las administraciones competentes han abandonado. Es el ecologismo el que está tutelando que esas normas sean acatadas, mientras los que tienen obligación de hacerlo, centran sus esfuerzos en mirar hacia otro lado (Las Navas del Marqués, Chiringuito de La Covatilla a 2.250 m.), en soslayar y evitar normas mediante resoluciones de menor rango (Fraude de Ley que permitio pasar de 2 pistas a 19 en la estación de esquí), e incluso cuando el poder judicial da la razón a los ecologistas por tres veces, anuncian que cambiarán las reglas del juego, transformando mediante Decreto las Directrices de Ordenación Territorial, para que los interesados ni puedan alegar, ni recurrir (caso de San Glorio).

Por eso creo que cuando un ecologista defiende un bosque, una montaña, una laguna…, su acción debe ser enmarcada en este compromiso ético con la biosfera y la humanidad.

Selengkapnya......